Martín se baña en aguas peligrosas

Todas las tardes de verano Martín disfrutaba jugando en el mar con Juno, su mejor amigo.

Una de esas tardes, mientras estaban divirtiéndose en su barquita hinchable, un calamar no paraba de saltar de un lado para otro.

─ ¿Ves ese calamar que está volando por todas partes? ─ preguntó Juno. Seguir leyendo «Martín se baña en aguas peligrosas»

Sandía, Fresa y Coco se pierden en la luna

Sandía, Fresa y Coco querían ir a la luna porque su amigo Fredo les había dicho que era como un gran queso fresco.

Durante unos días estuvieron preparando las cosas para el viaje. Lo primero que buscaron fueron los trajes que usarían para andar por la luna. Seguir leyendo «Sandía, Fresa y Coco se pierden en la luna»

Sergio vigila los sueños

Una vez más, Sergio tira de otras historias para hacer la suya. Este breve texto está influenciado, de manera directa, por dos títulos:

El paseo nocturno de Tippy (Editorial: La Casita Roja)

Erik, el constructor de sueños (Editorial: Bululú)

Pero además, en uno de los sueños, hace un guiño a uno de sus cuentos «Carambuco» favorito: «¡Qué lío cósmico!«.

Sergio vigila los sueños

Sergio vigila los sueños

Cuando empieza a ponerse todo oscuro, Sergio no puede dormir. Prefiere subirse a un árbol para vigilar, desde allí, los sueños de todos los niños y las niñas.

A partir de la media noche empiezan a salir sueños por las ventanas de las habitaciones de los edificios. Un día, Sergio pudo ver siete sueños.

El primero era de un niño que se llamaba Ricardo. Estaba soñando que un tomate se casaba con otro tomate. A la boda estaban invitadas sus amigas las zanahorias. Seguir leyendo «Sergio vigila los sueños»

Yo también corro

Truchis y Trichichas se habían despertado eufóricos. Hoy era el gran día. Iban a correr la maratón de Valencia. Nada más despertarse llamaron a sus amigos los ripiñacas Plumero, Luchoron y Laon para decirles que fueran a verlos a la carrera.

─ Claro que sí, cogeremos el Patobús de las 8 de la mañana. Estaremos en Valencia en una hora y media ─ dijo Plumero.

─ Vale, que alegría. Podéis vernos cuando pasemos por el parque del centro de la ciudad ­─ dijo Truchis. Seguir leyendo «Yo también corro»

El lagarto mariposa que quería volar

Pimientón era un lagarto mariposa muy dormilón. Se pasaba todo el día durmiendo y se despertaba por la noche. Una noche, nada más despertarse, salió corriendo muy rápido en busca de su amiga Seuya, una rata del bambú.

– Seuya!! Ayer me picó un mosquito acuático y no paro de rascarme todo el rato. ¿Qué puedo hacer? – preguntó Pimientón.

– No te preocupes, la picadura se curará sola y dejará de picarte – contestó Seuya. Seguir leyendo «El lagarto mariposa que quería volar»

Cucefor es cucefor

En esta historia incorporamos dos novedades. Sergio ha dado un salto más y, ahora, se ha convertido en ilustrador de su propio cuento. Cucefor, el protagonista del cuento, ha sido dibujado por él mismo. ¡Es magnífico!

Además, compartimos un pequeño vídeo con un extracto de nuestro proceso de creación literaria.

Cucefor es cucefor

Había una vez un monstruo que se llamaba Cucefor. Cucefor estaba solito y necesitaba algo para comer. Después de andar mucho tiempo buscando comida, se encontró un trozo de carne con una flor llena de fuego. Cuando el monstruo miró la carne se le cayó la baba. La carne tenía una pinta deliciosa y Cucefor una sonrisa de oreja a oreja.

Mientras se comía la carne vio algo extraño. Cerca de un gran roble, apareció un monstruo bola de moco gigante.Cucefor salió corriendo y fue a contarle lo que acaba de ver a sus amigos Uhtafor y Cucerex. Seguir leyendo «Cucefor es cucefor»

El niño Malabarinsis

Este cuento no es del todo original, está basado en la historia de «La bruja Gertrudis» (aunque aquéllos y aquéllas que conozcáis ese título podréis ver que Sergio ha realizado una versión más libre) 😉

El niño Malabarinsis

Había una vez un niño que se llamaba Malabarinsis. Tenía una casa roja y un hermano pequeño, que se llamaba Recoñaña, que también era rojo (aunque sus ojos eran rosas). Seguir leyendo «El niño Malabarinsis»

Ridley tiene miedo

Ridley era un niño de nariz chata que tenía dos hermanos gemelos que se llamaban Rosquito y Ros.

Un día, mientras jugaban, se oyó un ruido:

– ¿Habéis oído eso? – dijo Ridley. Parece que viene un tsunami de agua.

Los tres hermanos salieron corriendo para que no los pillara el tsunami. En su camino vieron a un camión. Rosquito fue hacia el camión a pedir ayuda y el conductor lo atrapó. Era el conductor más malo del mundo. Cerró la puerta y se fueron hacia el salón de videojuegos de Kinépolis. Una vez allí, el camionero encerró a Rosquito en el videojuego del “Perro come pelotas”. Seguir leyendo «Ridley tiene miedo»