Joan al rescate, el pantano de los monstruos

Para el cuento de hoy hemos contado con la colaboración de Pablo, primo de Sergio. Ha sido una experiencia magnífica conectar la imaginación y creatividad de estos dos grandes autores.

Aquí os lo dejo para que disfrutéis de él. Posiblemente a partir de su lectura tendréis un poco de reparo para bañaros en los pantanos 😉

Joan al rescate, el pantano de los monstruos

Joan era un niño gamberro de 16 años que sabía montar en coche. De mayor quería ser un hombre de rescate y soñaba con tener un coche que pudiera andar por el agua y cambiara de color.

Un día, Guillermo, un niño pequeño, tuvo un problema. Estaba bañándose en un pantano y se encontró con un tritón mutante. Entonces, salió nadando muy de prisa y cuando se dio cuenta estaba a punto de caer por una cascada que llevaba al mar.

– Socorrooooooo!!!! Auxilioooooo!!! Que alguien me ayude!!! – gritaba el niño asustado.

En ese momento, apareció Joan y le dijo a Guillermo:

– Tranquilooooo que voy a rescatarte!!! ¿Qué te ha ocurrido?

– Debajo del pantano hay un tritón mutante con babas que te puede atrapar!! – dijo el niño.

Joan se lanzó al agua y, nadando, llegó hasta donde estaba Guillermo. El agua del río llevaba mucha corriente y los dos cayeron por la cascada. Fue un susto tremendo, pero no les pasó nada.

Cuando llegaron abajo, Joan y Guillermo, vieron que había un barco. Así que nadaron muy rápido hasta allí y pidieron ayuda. Los dos lograron subir a la embarcación y cuando por fin estaban arriba, el barco comenzó a moverse de un lado para otro. Una babosa gigante de 90 metros con grandes dientes afilados como agujas estaba atacándolos por debajo.

Joan y Guillermo gritaron:

– No nos ataquesssss!!!!

Pero la babosa no los escuchó y continuó atacándolos. Como no tenían otra escapatoria, tuvieron que salir a toda prisa. En ese instante, el agua empezó a ponerse roja, la babosa había comenzado a comerse todos los peces grandes que había en el río.

Cuando llegaron a la orilla, el pequeño niño le comentó a Joan:

– Oye tenemos que subir al pantano para capturar al tritón que come personas.

– No te preocupes Guillermo, en ese pantano hay un gusano gigante con brazos de patata, piernas hinchadas y ojos sangrientos, que se alimenta de tritones mutantes – respondió Joan.

Los dos niños se fueron tranquilos a sus casas y cuando llegaron, les contaron a sus padres la aventura que habían tenido.

Al día siguiente, en el pantano, aparecieron tres tiburones con patas que podían comerse a cinco barcos sin masticar. Como no había barcos a la vista, comenzaron a perseguir a los niños. Menos mal que pasaba por allí Joan y los salvó a todos.

Sergitok Gómez Quinterillo, Pablosky Quintero Cabanillas y papá de Sergitok (29 de marzo de 2018)

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