Sergio llega a la meta

La historia que os presentamos hoy, es real como la vida misma. Sergio y yo hemos participado, con nuestra perrita Nita, en la carrera de perros “Running with dogs” en Granada. Ha sido una experiencia muy divertida y emocionante.

En varias ocasiones, Sergio ha querido tirar la toalla y no terminar la carrera. Cuando creí que se me acababan los argumentos para convencerlo de seguir hacia delante, comencé a narrar la historia de Sergio y papá llegan a la meta de la carrera de perros. Ha sido mi salvación, todo lo que ha durado la última vuelta, la atención de Sergio ha estado centrada en relatar nuestra historia. Así hemos llegado hasta la meta.

Lo que os dejo a continuación es el resultado. Nada más llegar a casa, Sergio me ha pedido escribir la historia. Donde manda patrón no manda marinero 😉

Espero que los guste!!

Sergio llega a la meta

Sergio estaba emocionado porque iba a participar en la carrera de perros de Granada con su papá y su perrita Nita.

La noche anterior a la carrera dejaron las camisetas preparadas. Bueno, Nita no tenía camiseta, tenía un pañuelo de color azul para perros corredores.

Al día siguiente, Sergio se despertó muy temprano y fue con su mamá a comprar churros para desayunar. Tenía que coger fuerzas para correr los 5 kilómetros de la carrera. Sergio comenzó a desayunar sus churritos mientras tranquilamente leía el cómic “El señor todoquisqui” de Mortadelo y Filemón. Entonces su papá le dijo:

– Sergioooo, es tardísimoooo!! Tenemos que darnos prisaaaa!! Vamos a llegar tarde a la carrera de los perrosssss!!

Rápidamente se pusieron las camisetas y su mamá los ayudó a ponerle los dorsales.

– Hasta luego mamá!! Nos vamos corriendo!! – dijo Sergio.

– Qué tengáis suerte y corráis mucho!! – le respondió su mamá.

Sergio y su papá se montaron en el coche y llegaron al lugar de la carrera tan rápido como un leopardo. El tiempo estaba gris, parecía que iba a llover. Pero, al final, no llovió y pudieron correr sin problemas.

Cuando llegaron al recinto, había un montón de perros y perras con pañuelos. Como Nita. Había perros gordinflones, perros delgados como salchichas… unos grandes, otros pequeños… uno muy muy pequeñito como Hugo, el perrito de la abuela Loli.

Nita estaba muy contenta rodeada de todos sus amigos perrunos. Sergio y su papá iban saludando a todos los perros y perras cuando, de repente, sonó un micrófono:

– Corredores y corredoras, quedan 5 minutos para comenzar la carrera. Vayan haciendo el calentamiento!! – gritó el hombre del megáfono.

Un poco después, volvió a sonar por los altavoces:

– Vamos a comenzar la cuenta atrás: 10, 9, 8, 7, 6, 5, 4, 3, 2, 1… adelanteeeeeee comienza la carreraaaaa!!

Todos salieron corriendo. Sergio iba de la mano de su papá junto a Nita. Había perros por todas partes y estaba todo lleno de barro. De repente, Sergio gritó con un gran vozarrón:

– Ayyyy que ascoooo!! Papá huele mucho a caca de perro!!

Efectivamente, había muchos perros que con los nervios de la carrera, se pusieron a hacer caca en el circuito. El olor era un poco asqueroso.

A mitad de la carrera, Sergio comenzó a decirle a su papa:

– Creo que me estoy poniendo colorado como un tomate. No puedo másssss!!!

– Venga Sergio, tu eres un campeón, tenemos que seguir hacia delante para llegar hasta la meta. Si no puedes correr, vamos andando rápido y cuando cojamos fuerzas de nuevo, volvemos a salir corriendo – le animaba su papá.

Y así fue como, poco a poco, fueron pasando los 5 km de la carrera. Sergio a veces andaba y a veces corría. En un momento, cerca de llegar al final, empezó a lloriquear un poco y su papá para animarlo le dijo:

– Sergio, papá está muy orgulloso de ti!! Eres un gran campeón!! Ya nos queda muy poquito para llegar a la meta.

Juntos, fueron planeando como iban a entrar en el arco de llegada. Decidieron que entrarían corriendo muy rápido, con la cara sonriente y los brazos en alto como los campeones. Y así fue como llegaron hasta el final.

Nada más llegar a la meta, a Sergio le dieron un gran aplauso y una mujer le ofreció una pera y una botella de agua pequeñita. Nita estaba muy cansada y llena de barro por todos lados.

Antes de volvernos a casa, Sergio tuvo un pequeño enfado y vació la botella de agua en las plantas de un jardín. A él le hubiese gustado ganar, pero no había sido así.

Andando para el coche, su papá le dijo:

– Sergio, lo importante no es ganar, sino participar. Para mí eres un ganador porque has llegado hasta el final junto a mí y a Nita. Me ha encantado correr contigo hoy.

Sergio miró a su papá y, con una sonrisa en la cara, chocaron sus manos. Había sido una experiencia maravillosa.

Nita se pasó todo el viaje de vuelta a casa dormida en el coche. Estaba cansadísima.

Sergitok Gómez Quinterillo y papá (18 de marzo de 2018)

2 comentarios sobre “Sergio llega a la meta

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